20 septiembre, 2016

Ola de calor

Aquella tarde
se esparcían briznas de luz
por los cuatro costados 
del infierno.
Allí.
Donde los ángeles perdidos
hacen autoestop
con la mano desnuda.


Koh Tao, Tailandia.


17 abril, 2016

#3

La vida. Esa gran desconocida. La que nos descoloca de la cabeza 
a la punta de los dedos de los pies sin ni siquiera pedir permiso. 
La que nos desplaza de nuestra ciudad de la infancia a cualquier otro 
punto del mundo, al que a ella le venga bien, porque sí, porque le da la gana.

Eso me pasó hace, hoy, tres años. Me descolocó, me subió a un avión 
rodeado de maletas, de abrazos a los que echar de menos, 
de los "volveré pronto" que no llegaron a cumplirse; y me llevó 
rumbo a la 'ciudad de la luz'.

Tres años desde que un andaluz de una ciudad perdida en mitad de Jaén 
se dejó marchar a un país en el que, sin saber nada de francés, le acogió 
con los brazos de par en par. Tres años en los que me he dado de bruces 
con el suelo y he conseguido levantar, en los que me enamoré de nuevos amigos, 
que se marcharon, que se quedaron... que de una forma u otra siguen conmigo. 

Tres años en los que pude recorrer parte del mundo. 
Tres años que empezaron siendo contigo, y que ahora son sin ti.
Tres años de maletas deshechas, de fotografías enmarcadas, 
de historias que contar, de gente a la que echar de menos.

La vida. Esa gran desconocida. 
La que nos lleva lejos de casa. La que nos lleva a un nuevo hogar.



Frío abril

Y es que esta vida está llena de instantes que nos hacen acomodarnos 
continuamente en el pasado. Vivimos siempre recordando lo que ha ocurrido 
y ya no está, y quejándonos de lo que nunca fue pero nos hubiera gustado. 
Esta vida, esta jodida vida, aunque la mayoría de las veces sea cruel e injusta, 
y nos quite pedacitos del corazón... sigue siendo vida.

Existimos,
y ya está.
Con eso nos basta.

Londres, Inglaterra.

26 marzo, 2014

Huele a nuevo,
a tostadas recién hechas,
al calor del radiador,
a calcetines de colores,
como a otra habitación,
como cuando vuelves de vacaciones
y todo parece distinto.

Huele a hogar,
a café con leche hirviendo,
a sofá y a manta, al libro que dejaste por leer,
como a estabilidad,
como si fueras tú el que ha estado siempre.

Cualquier lugar del mundo
huele a casa,
si estás tú.

(Olor a mandarinas. Zahara, 2009)

16 marzo, 2014

Respirar

Estoy en mi dormitorio, tendido boca arriba sobre el mismo colchón, y con el murmullo 
del piano golpeando las paredes en voz baja. Y siempre preguntándome por qué, 
mire donde mire, esté donde esté, haga lo que haga, termino pensando en ti. 
Siempre fui el de la lógica y la razón, el de los puntos seguidos con finales cerrados, pero 
hay veces en las que ni siquiera la explicación más sensata ni las palabras más bonitas del 
mundo son capaces de llegar a explicar el porqué de esas ganas de llorar cada vez que me 
miras a los ojos.

Y, ahora, todo eso ya no me importa. Tan sólo me basta con cerrar los ojos... y respirar.
Te quiero.  


                                                              (Smoking books. Gavin Mikhail, 2010)

05 marzo, 2014

Rêves

Sí. Estoy un poco nostálgico esta noche. 
A decir verdad no sé por qué, pero también es algo agradable. 
Es el momento justo en el cual me encantaría estar contigo bajo 
la lluvia, escuchando jazz, delante de las luces de París. Como a ti te gusta. 
Sí. Estoy un poco nostálgico. Discúlpame. Raramente había sentido esto antes. 
Esta noche estoy soñador y, sobretodo, feliz.

París, Francia.

18 octubre, 2013

Mi princesita



Me llama "chéri" y me despierta cada mañana. Me canta mientras la ducho, y sonríe cada vez que la abrazo. Me pide que la lleve en brazos a cada rato, y que la aúpe cuando no llega a las estanterías. Me trae libros para que se los lea, y me enseña el nombre de los animales que aún no sé. Me cuenta historias de su colegio, de sus amigas y de su admirada profesora. Me hace cosquillas en el cuello en cuánto me despisto, trepa por mi espalda y salta sobre mi estómago cuando estoy durmiendo. Y apenas me llega por el ombligo. Se llama Noémie y, es ella, quién me hace feliz.
 Merci, petite.